Veinte años de pintura
El pintor Alejandro Cabeza tras veinte años de dedicación a la pintura, desarrolla su pintura a través de una técnica más depurada y refinada teniendo visión más profunda de su trabajo.
Uno de los mejores pintores valencianos que desarrolla su trabajo a lo largo de una carrera constante. Dentro de los cánones clásicos y los canales internacionales actuales.

Luz, color, quien pinta la luz pinta el tiempo, el espacio, pues la teoría de la relatividad es cierta.
Con el mar de fondo, Triste herencia es el cuadro más biográfico del señor Sorolla, cuadro de mensaje social y dramático, como si se manifestara lo que a el mismo se le venia encima, luz para poder ver bien el drama, aunque creo hoy por hoy no se ha visto todavía, Sorolla hizo sombra a todos los pintores valencianos anteriores y posteriores a el, (ojo se lo gano con meritos) y como en su propio cuadro, su sombra se refleja sobre la barriga de un niño enfermo, todos los niños enfermos son la escuela valenciana, el cura la confesión, el lugar su valencia, la luz y el color son su sello, el sorollismo.

Después de asimilar las enseñanzas y las influencias de sus maestros de la facultad y las influencias de los maestros consagrados rompió con cierto realismo y se aplico a presentar estilo pictórico menos rígido ante la naturaleza y el hombre. Aprendió la observación directa y el placer del luminismo y el plenarismo, situándose en una de las vertientes del impresionismo valenciano

El mundo desde mi mundo, Alejandro cabeza
Interesado en aspectos fundamentales de la cultura actual, el artista valenciano Alejandro cabeza ha centrado sus cuadros de los últimos años en captar asuntos que desvelan la naturaleza del hombre hoy, y también la de el mismo, ya que sus pinturas poseen un marcado carácter autobiográfico. Investigaciones sociales, la mayoría recientes aunque algunas no tanto, pueden ser vistas en colecciones particulares de valencia y Barcelona, en el ayuntamiento de valencia, museo Blasco Ibáñez y diversas galerías de la ciudad. Muestra que ofrece una mirada retrospectiva de este creador,
Felipe Garin

Donde acaba la ciencia, empieza el arte. El más matemático, el más científico y sabio no mata un miura por más que sepa donde tiene que meter la espada, es una ciencia hasta cierto punto, por ejemplo, la academia intenta serlo tiene sus reglas su tradición, sus dogmas, todo aquello que se sale de aquí no es bien recibido, pero el arte de la pintura es mucho más profundo cuando intervienen factores tan fundamentales como las emociones o los sentimientos, por eso es tan importante el ser uno mismo y dar de si eso que buscamos, no se puede ser un farsante si se quiere ser un gran pintor

Yo no quiero ser creador, si ser creador significa ser todas estas libertades mal entendidas, simplemente y humildemente prefiero ser pintor.
Todo cuadro tiene su cometido, y es, el de ser colgado en una pared, y algo más, no podría ser así de simple, crear un mensaje, una sensación, una comunicación, entonces hay que hablar de un lenguaje
José Ortega y Gasset El espectador (fragmento)" La verdad, lo real, el universo, la vida - como queráis llamarlo - se quiebra en facetas innumerables, en vertientes sin cuento, cada una de las cuales da hacia un individuo. Si éste ha sabido ser fiel a su punto de vista, si ha resistido a la eterna seducción de cambiar su retina por otra imaginaria, lo que ve será un aspecto real del mundo. Y viceversa: cada hombre tiene una misión de verdad. Donde está mi pupila no está otra; lo que de la realidad ve mi pupila no lo ve otra. Somos insustituibles, somos necesarios. Dentro de la humanidad cada raza, dentro de cada raza cada individuo es un órgano de percepción distinto de todos los demás y como un tentáculo que llega a trozos de universo para los otros inasequibles. La realidad, pues, se ofrece en perspectivas individuales. Lo que para uno está en último plano, se halla para otro en primer término. El paisaje ordena sus tamaños y sus distancias de acuerdo con nuestra retina, y nuestro corazón reparte los acentos. La perspectiva visual y la intelectual se complican con la perspectiva de la valoración. "


